lunes, octubre 10, 2016

Inmediatamente, tras la muerte de mi padre y después de haber vivido muchos años en la segunda planta de mi casa, volví al que fuera mi cuarto en la planta baja, la razón fue para que mi mamá no durmiera sola.

Es curioso estar aquí solo, recordando que fue en este cuarto donde tuve mi primera relación sexual con la que fue la primera mujer que ame en mi vida.

Hace como 31 años, cuando por fin hubo la manera de agrandar la casa, mi papá uso el espacio que ocupaba un pasillo que pasaba por toda la parte trasera de la propiedad y así se pudieron agrandar tres cuartos y construir dos baños. Y precisamente por ocupar todo el perímetro trasero de mi casa, se quitó mucha ventilación e iluminación natural de los cuartos que se agrandaron, motivo por el cual, al cuarto donde dormía, se le robo casi dos metros cuadrados para un cubo (donde alguna vez se fantaseo con construir una acuario) por donde entrara la luz y el aire; con el tiempo pude mandar a tumbar  dos de las paredes que lo formaban, poner techo y recupere ese enorme espacio.



Hoy hace un mes que falleció mi papá y aun siento esa opresión en el pecho sobretodo porque este cuarto lo ocupaba mi papá como oficina y pasaba mucho tiempo aquí.  

Mi mamá sigue adelante, no le permito que se achicopale, por la misma razón ella sigue con sus ventas y cobranzas que para ella es una manera de mantener su mente ocupada en otra cosa.

Por mi parte ahí la llevo, entre recuerdos y trabajo, yo si pienso muchísimo en él, a veces me imagino que me va  a gritar cuando llego con unas chelas del súper siete: ¿ya estás de borracho Miguel?, jajajaja. Otras veces por costumbre le grito: ¿no va a comer paaaa?.


Ahora hay mucho silencio en la casa, me paso mucho tiempo solo, mi madre va y viene todo el santo día, pero supongo que así estamos bien por lo pronto. Ella tiene la idea de rentar los dos cuartos de arriba y yo no le digo nada, es su casa y si ella piensa que es una entrada de dinero extra, pues yo no la contradigo, con el tiempo vendrán otras cosas y otras situaciones.

martes, septiembre 13, 2016


viernes, junio 24, 2016


jueves, junio 23, 2016

martes, mayo 17, 2016

Una noche de estas voy a inventar un cuento de un soldadito de plomo que se enamoro perdidamente de una bailarina de vallet de la caja de música de una condesa rumana, la cual estaba comprometida en matrimonio con un duque alemán, pero su corazón le pertenecía  en secreto a el caballerango holandés, que era el hijo bastardo de un rey húngaro.


Ahhh, será tan memorable  ese cuento, que ya me estoy sobando las manos…

lunes, mayo 09, 2016

Hoy me desperté temprano, muy temprano, con un desasosiego brutal golpeándome como con un mazo en el cerebro. Otra vez esa sensación de no pertenencia; de abandono que me ha acompañado desde que tengo uso de la razón.

Estaba buscando algún motivo plausible para levantarme de la cama—como si realmente necesitara de alguno para continuar haciendo mecánicamente lo que siempre hago de un tiempo para aca--, pero no encontré ninguno, o por lo menos ninguno que me convenciera, sin embargo me levante porque los demás necesitan que lo haga y los quiero demasiado como para defraudarlos.

Lo primero que vi fue la pintura que me regalo mi compadre el Chato hace algunos años.






  
Pulse el icono del wifi de mi celular y empezó a vibrar anunciándome que tenia muchos mensajes en el wassap en varios chats; porque ayer me dormí muy temprano y lo silencie para poder dormir tranquilo, sin sobresaltos; no leí ninguno.

Ya ni la promesa del café mañanero me movió el tapete, ni siquiera el cigarrito consuetudinario me animaba para activarme. Solo lo logro la maldita idea de no querer fallarle a los demás (supongo que es lo único poderoso que realmente me levanta, porque no soporto la critica, ni el chantaje sentimental de mi madre).


Y mi día hoy  fue mecánico: el trabajo, la cocina, los clientes, las sonrisas sin ganas. Lo único verdadero fue el dolor de quien sabe que, pero ahí estuvo siempre, cada minuto, cada exhalación, cada vez que daba un paso para hacer las cosas que hice hoy. En fin, supongo que otra vez estoy a la puerta de esa etapa culera que de vez en vez me sucede, snif…

viernes, mayo 06, 2016

SNIF...