domingo, abril 16, 2017

En Marzo de este año, recibí un correo electrónico de un cliente que me ha dejado buenos dividendos, me hizo un gran pedido de papelería y le urgía.

Casi siempre trato de programar mis salidas en la mañana, porque en verdad detesto las aglomeraciones de las horas pico, pero esta vez me pidió el trabajo de manera inmediata, total que me salí en la tarde a comprar los materiales para elaborar dicho trabajo.

Me salí de mi casa a las 4 de la tarde, fui y compre los materiales al centro, los lleve con mi impresor (Paquito)  y le dije que me súper  urgía, pero bueno. Resulta que yo no sabía que era su cumpleaños, estaba asando carne y  “compartiendo el pan y el vino” con sus amigos. Me invito a quedarme y acepte.

Salí de ahí como a las 9 de la noche, camine al metro para regresarme  a mi casa, pero como andaba medio jarras decidí entrar a un bar para tomarme la “del estribo” y bueno, lo hice y me tome como 8 “del estribo”.

Salí del bar como a las 11:45 p.m. (si, ya saben que tengo una manía con el tiempo), pero ya no me dirigía al metro, más bien me puse a esperar un taxi. En eso estaba cuando escuche una voz a mis espaldas:

--¿qué onda compadre, que haces?—

La verdad no soy mucho de pelar a la gente cuando me saludan o hablan, y para ser sincero, ni siquiera estaba seguro de que me estuvieran hablando a mí.

No volteé, y de nuevo la voz: -- ¿qué onda carnal?, te hablo a ti--.

Ya volteé y vi a un tipo que media como 1.80, moreno y de más o menos como 50 años, gordo y mal encarado.

Le conteste: --que paso carnal, ¿me hablas  a mí?—

--simón, ¿Qué haces?—

-- esperando un taxi--

--¿quieres jalar solo  esta noche?--

-- Simón, ¿de qué?—(ya andaba yo pedo y vi que era un teibol)

--De guardia de seguridad, hoy no vino uno y lo ocupo--

--¿Cuánto pagas?—

-- 550 pesos, de 12 a 9 de la mañana—

-Ok-

Entre al congal, aunque ya había gente, aun no se llenaba del todo, me presento al jefe de meseros y me dijo que tenía que hacerla caso a él, lo que me mandara a hacer tenía que hacerlo.

Ok

En un blog pasado ya les platique que trabaje de seguridad en un antro, pero bueno…

La noche estuvo algo movidita, Me toco sacar a algunos de manera violenta y a otros sacarlos con “mucha amabilidad” porque aunque la estaban cagando, eran gente “pesada”.

Y bueno, para no hacer largo este pedo, me ofrecieron trabajo, cosa que no acepte, me dieron mi paga de 550 pesos, pero salí de ahí con un poquito más de 2000 pesos.

Les gusto como trabaje, pero la neta no quise seguir, porque  a pesar que se desenvolverme en ese ambiente, creo que tengo una manera de ser y nada que ver con ese tipo de trabajo, la neta me deprime…


El mismísimo Angello…

jueves, febrero 09, 2017

Creo que fácilmente tengo como cuatro meses y días que no manejo un automóvil, la última vez que recuerdo, sin tratar de exprimirme las neuronas, fue a principios de octubre del año pasado cuando lleve a mi santa madre a una cita con el médico.
El carro que fue de mi papá se descompuso por esas fechas y no le han metido mano por cuestiones practicas en primer lugar, y ganas de hacer más simple mi vida y pegarle a la onda hippiosa en segundo . El dictamen del mecánico fue que se desvíelo por falta de aceite cuando al caer en una alcantarilla se rompió el cárter y lo corrí por tres kilómetros, y bueno, ya ni al caso comentar porque no me detuve cuando sentí diferente el ruido del motor, solo quiero aclarar que no fue por estúpido, mas bien fue por una cuestión de urgencia.
Y ahí esta el Spirit: llenándose de polvo y de recuerdos; varias personas que se dedican a la chatarra me lo han querido comprar, pero no, no lo voy a vender porque lo voy a reparar. Precisamente un amigo me ha dicho que se lo va a llevar a su taller mecánico y lo va a empezar a arreglar lentamente lenta, quiere que le de dos mil pesos por mes para meterle mano, la verdad no tengo prisa para que funcione, incluso lo voy a pintar, solo estoy esperando juntarle cuatro meses por adelantado. Ya me falta menos; El caso es, como ya he escrito en blogs pasados: me muevo en metro o en taxi, en metro cuando voy a ver clientes y en taxi cuando tengo que cargar cosas.
Deseo contarles con mucha alegría que me he vuelto más activo, --y es que antes: ¿que voy al oxxo?, el carro!!, ¿que voy al súper?, el carro!!, ¿que voy al baño?, el carro!!--; Y no es que en Monterrey el trasporte público sea la octava maravilla, no, pero si es algo decente y generalmente a las partes donde voy a mis vueltas de trabajo, el metro me deja muy cómodamente.
También me dado cuenta que me he vuelto un poco más paciente por las largas caminatas, contemplándolo todo y por lo mismo, me he hecho un poco más cuidadoso al tratar de preservar este cuerpesote --yo que era una persona muy impaciente--, se me ha quitado un poco lo obsesivo y hasta me he vuelto mas tolerante a la frustración; Supongo que el echo de ver las cosas con otra perspectiva, muy lejos de como antes me las planteabas y daba por sentado; me cambio el ritmo.
Y no es solo el echo de no tener auto o la muerte de mi padre, es todo un menú de nuevas ideas, circunstancias y sentimientos; lo pedote no se me ha quitado, ¡eso jamas!, pero supongo que es parte de la vida.



Y bueno, aquí sigo, lentamente lenta, jalando y observandolo todo...

sábado, enero 07, 2017

El martes  estaba tranquilamente bien tranquilo en mi casa, plenamente instalado en la fiaca de ver películas , eran las dos treinta de la tarde, ya había lavado mi ropa  aprovechando que el sol estaba muy picoso y bien complaciente, en eso suena la alarma del wassap en mi teléfono,  era un mensaje de alguien que no reconocí me dice: tengo mucha hambre  paso por ti en 30.


Me ha pasado en varias ocasiones que me llegan mensajes por wassap y que tampoco reconozco porque obviamente no los tengo en mis  contactos los doy por mensajes equivocados, así lo hice con este.


Seguía estando bien tranquilo en mi casa, hasta que un cliente me hablo y me puse a buscar  en internet una información que necesitaba para poder cotizar un trabajo que me había pedido de urgencia, cuando a las tres y veinte, escuche que pitan insistentemente afuera de mi casa.


Me asome por la ventana de mi oficina-negocio-cantina y vi una camioneta pick-up blanca  con la leyenda de  la Procuraduría General de Justicia, también vi una mano femenina muy blanca  con algunos anillos que me llamaba, reconocí la cara de la persona y le sonreí.


En la mañana había ido a visitar  a un cliente y  andaba decentemente vestido, solo tuve que echarme agua en el cabello para aplacarlo y salí, era una amiga a la cual no había visto desde que me gradué de la facultad de Criminología, hace como mil años y que por algún extraño motivo,  yo no recordaba de donde ella había podido obtener   mi número de teléfono y mi dirección. Me dijo que una vez (hace como tres años), cuando publico en su muro de faceboock que estaba en el Palacio de Justicia (el cual  está muy cerca de mi casa) yo la invite  a comer y le envié por imbox mi dirección y teléfono.


Y bueno me subí a la camioneta, nos saludamos de beso y abrazo y  me dijo: deja saludo a  tu mamá, nos bajamos y le hable a mi señora madre para que se saludaran -- yo no sé porque chingada madre mi mamá no se acuerda que le preste lana el domingo pasado--, pero si se acordó de mi amiga Amparo que hace más de no me acuerdo cuantos  años que no ve, pero extrañamente si se acordó, yo con una cara de idiota le digo a mi mamá: naaaaaa, no inventes ma, no creo que te acurdes de ella, mi mamá me dijo: si Miguel, ella vino a tu cumpleaños hace como quince años cuando cumpliste treinta  y mi amiga lo atestiguo diciéndome: si Miguel, esa vez nos invitaste y venimos equis, equis, equis y más equis del grupo 216 de Criminología.


Pa su madre no mamar!!!!!!!, mi jefecita se acordó de algo que yo juraría que ni de pedo, pero bueno, lo que le ha hecho el alcohol a mis pobres neuronas.


Total que se despidió de mi mamá y ya en la troca  me dijo que tenía mucho antojo de comer una buena carne asada, le dije que podíamos ir a “ El Torito”, o a el “Papalote” o ya si muy Gastón a el “Rey del Cabrito”; me dijo: Nombre, he visto que publicas en tu muro las carnes asadas que haces, vamos a comprar carne y tú la asas, sirve que comemos con tu mamá, la neta que me pareció una excelente idea y fuimos  a la San Juan y nos mercamos  tres charolas de  buenos cortes finos, le hable  a mi jefecita y le dije que pusiera a hervir agua pa la salsuca y que no se saliera porque íbamos a llegar para asar carne.


Total que me puse a asar la carne, la cebolla, los elotes, las calabazas y los nopales, compre una deliciosa botella de Oporto (la neta no soy de vinos, pero quien sabe porque chingaos traía ganas de tomar oporto) y también seis paquetes de  cerveza ocho reales.


La carne quedo estupendamente sabrosa y  entre cheve y cheve,  risas y recuerdos le dábamos sus besitos a la botella de oporto; la verdad que la velada fue increíble, mi mamá se enteró de muchas anécdotas  que nunca le había platicado, Amparo se descoció hable y hable de su trabajo, de su vida personal y de otras cosas que no viene al caso platicar.


Se fue como a las doce de la noche y quedamos de juntarnos de nuevo, no sí antes la chantajista aportación de mi señora madre: si ustedes están solteros y sin hijos, ¿porque no se juntan? , miren que aquí hay mucha casa, deberían de juntarse mijitos.

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja, no mamar!!!!, justamente por esto no invito a amigas  a mi casa….

Ya cuando bajamos de la terraza´s bar la acompañe a su camioneta y después de la despedida me dijo: deberías de hacerle caso a tu mamá Miguel y yo naaaaaaaaa…


Me gusta mucho mi vida de solterón y de mi zona de confort…