Estos pericos siempre se
detienen unos minutos en un árbol muy cerca de mi casa, me despiertan
muy temprano con sus “gritos y alharaca de viejas chismosas”, y hoy no fue la excepción,
me cagan, pero prefiero mil veces que ellos me despierten y no un celador con
su macana…
Como una forma de respeto al pùblico, este blog no contiene risas grabadas.
martes, febrero 17, 2015
jueves, febrero 12, 2015
martes, febrero 10, 2015
martes, febrero 03, 2015
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