Como una forma de respeto al pùblico, este blog no contiene risas grabadas.
jueves, marzo 06, 2014
A veces nunca sabremos porque terminamos con alguien, ¿o si?;
y todo se reduce a estas lastimeras preguntas: ¿yo no fui el indicado para ti, o
si tú lo fuiste para mí? Y las preguntas rebotan más rápido que lo que una
gorda vuelve a su peso tomado anfetaminas;
y lo demás sale sobrando.
Solo sabemos del dolor, de
la tristeza que nos deja esa perdida, y esa sensación en la boca del estomago
(esa horrible sensación de vació) de darnos cuenta que irremediablemente tenemos que decir adiós.
Los caminos, obviamente se tiene que separar, a veces es muy desgastante caminar con la misma
dirección. Y cargando el mismo dolor y
las mismas mochilas tan pesadas…
Tan fácil que es decir: vete
a la verga, si, a veces ayuda ese “vetea la
verga”, pero es un confort momentáneo que después se desvanecerá y nos dejara
con la terrible sensación de que eso no es lo que queríamos decir, mmm.
En lo personal, no soy amigo de mis ex-novias y de ninguna manera trato con ellas, eso jamás pasara,
pero tampoco las desteto, simplemente sucede que ya no están y no me las guardo; --guardarse a alguien que ya no esta
en tu vida, es como darle un revolver cargado a un simio--.
En Fin, este choro mareador, fue porque ayer me encontré a
una ex novia en la fila del Carls´s Jr. Y me vio gacho, cuando me la tope en el
pasillo del baño. Ella pidio habar conmigo, y me escueta respuesta fue: No te
apures chula, sigue tu vida y yo olvidare que te vi…
jueves, febrero 27, 2014
miércoles, febrero 26, 2014
martes, febrero 25, 2014
La pasada vez pasada me desperté como a las doce y media del
día, estaba a toda madre y aun faltaban como cuatro horas y media para encender
el carbón y recibir a los amigos y amigas que había invitado a “cortar una flor
de mi jardín” en la terraza´s bar.
Recuerdo que era
precisamente un sábado, que hacia calor,
que eran las cuatro y media de la tarde. Todo estaba prístino: el cielo azul,
la temperatura de 28°, las chelas ya
bien muertas en las tres hieleras (ah, porque las había comprado en el Sam´s
una noche antes), la carne ya bien marinada, en eso me dan ganas de ir a cagar.
Ok, no hay pex, voy al baño bien tranquilo y me siento a
defecar, agarre una revista que tengo en el baño --y que no he acabado de leer,
porque cago bien rápido--, cuando de repente suena mi celular (lo deje que
sonara, porque la neta nunca me ha gustado salir del baño por contestar una
llamada, lo odio), y bueno, deje que mi teléfono sonara, luego suena el
teléfono de mi casa, lo dejo que sonara ocho veces, a la novena, me pareció que
ya se trataba de una emergencia; PERO, y eso si me preocupa, al querer
contestar la llamada en el teléfono de mi casa, intente cortar la caca con un movimiento
de ano, note que no se cortaba, al intentarlo otra vez, volví a notar que no podía
cortar el mojón que tenia entre mis nalgas.
Me olvide de la llamada, me olvide de que mis amigos y
amigas podían haber estado llamando a mi casa, me olvide de todo, solo me puse a
llorar y pensé que: SE LE ACABO EL FILO A MI CULO; SNIF..., ¿alguien sabe donde afilan los culos, snif?...
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